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Te compartiremos diez técnicas para dar clases dinámicas con las cuales podrás potenciar el aprendizaje de tus alumnos en las aulas, estimulando su interés, motivación y ganas de adquirir conocimientos. ¿Deseas que más estudiantes logren alcanzar el objetivo académico de este año? ¿Quieres saber cómo dar una clase dinámica? Implementa las siguientes recomendaciones.
Rompe el hielo con las siguientes estrategias que te permitirán amenizar el ambiente en el salón de clases de una forma divertida.
Con estas técnicas para dar clases dinámicas podrás influenciar en la actitud de tus alumnos para que, de esta forma, estudiar deje de ser considerado un proceso tedioso.
¿Buscas algunas actividades para iniciar una clase? Capta la atención de tus estudiantes con unas de las mejores técnicas para dar clases dinámicas: la formulación de preguntas. Realizar rondas relámpagos de preguntas y respuestas de la clase hará que los alumnos estén atentos y podrás evaluar qué contenidos se entendieron y en cuáles debes dedicarle un poco más de tiempo. Una opción es ofrecer premios a quienes respondan de manera adecuada.
Una clase dinámica amerita de la participación de cada uno de los integrantes. Aunque comenzar las relaciones interpersonales pueda para algunos ser un reto. Plantea la idea de realizar actividades grupales o en las que puedan conocerse mejor. Imagina el siguiente escenario: es el primer día en la escuela, poco se relacionan los alumnos y no hay interacción.
Como docente debes encargarte de hacer que la clase fluya con la participación activa de los estudiantes. Realiza actividades donde los participantes puedan hablar y dar a conocer cuál es su nombre, así como preferencias personales relacionadas a un pasatiempo, género musical que más le guste o, incluso, qué área de estudio le atrae más.
Una excelente estrategia para mantener a los estudiantes atentos y al día con los contenidos impartidos, es la aplicación de pruebas o exámenes cortos al inicio de cada clase con áreas relacionadas a encuentros anteriores.
Dentro de las técnicas para dar clases dinámicas esta, en especial, permite refrescar los conocimientos. Y, además, darse cuenta sobre las dudas e inquietudes que pueden quedar con respecto a un tema en específico.
El trabajo en equipo da buenos resultados, por esto, otra de las técnicas para dar clases dinámicas exitosas puede ser el desarrollo de ejercicios que necesiten de la participación de todos los presentes para completar la tarea.
Trabajar en equipo de forma eficiente hace que la actividad que se desarrolla sea más fácil de realizar, al tiempo que se crean lazos de compañerismos positivos que permiten la resolución de conflictos.
Quizá para algunos este punto pueda causarle algo de desconfianza pero, la verdad, no hay nada que temer. Y es que estamos acostumbrados a seguir un sistema educativo tradicional donde los alumnos permanecen en sus asientos y el docente se para en frente de todos a hablar y hablar de un tema.
La evolución educativa ha permitido ver cómo es posible aplicar otras técnicas para dar clases dinámicas y lograr alcanzar el objetivo planteado: que el estudiante alcance el aprendizaje.
La educación preescolar, primaria y secundaria, en donde se encuentra la mayor parte de los estudiantes que se encuentran en la niñez o la adolescencia requiere de la aplicación de técnicas que capten su atención y lo mantengan interesado. Una excelente idea es la aplicación de juegos educativos donde el estudiante se divierta y aprenda en un solo momentos.
Estamos en la era digital, donde las tecnologías juegan un papel protagónico en muchos aspectos de la vida de las personas. En este sentido, un gran número de estudiantes tienen al alcance herramientas tecnológicas como dispositivos móviles o computadoras a las que se les puede dar una función educativa. Podemos, por ejemplo, romper con la monotonía utilizando otro tipo de métodos que no sean las tradicionales clases orales o escribir en un pizarrón.
¿Cuáles herramientas fuera de lo clásico se pueden utilizar? Videos, audios, imágenes, presentaciones digitales, etc. Invita a los niños a consultar este tipo de materiales o a realizar actividades evaluadas relacionadas a la producción de este tipo de contenido. Ciertamente, algo que en los momentos es aceptado en especial con la generación de las nuevas modalidades de estudios donde, incluso, las clases virtuales ya son un hecho.
Entre las técnicas para dar clases dinámicas las estrategias del m-learning o aprendizaje a través de los dispositivos móviles es una de las más innovadoras.
El debate es una de las mejores técnicas para dar clases dinámicas. Aplicándola se logran varios objetivos, por ejemplo:
Muchas veces debemos proponer a nuestros alumnos la ideas de crear proyectos a través de propuestas independientes. Realmente, esto ayudará a que se sientan motivados al darle participación y protagonismo dentro del aula, logrando así la aplicación adecuada de las técnicas para dar clases dinámicas. Escoge un tema determinado y pídeles que desarrollen una actividad, trabajo, presentación o cualquier forma de creación que permita conocer y describir el tema.
En efecto, es una manera de ayudarlos a explorar sus habilidades y para quienes ya saben lo que les apasiona compartir su interés y pasión, fortaleciendo su confianza con el profesor, con los compañeros y consigo mismo.
Esta es una de las técnicas para dar clases dinámicas en las que puedes hacer que todos tus alumnos se unan para defender un punto en común. Conviértete en su oponente y evalúalos en una de las actividades más divertidas.
La edad escolar suele ser uno de los momentos donde el ser humano desarrolla altos niveles de ansiedad y estrés. Las calificaciones, el descubrirse a sí mismo y estar pasando por cambios visibles para todos puede ser causa de preocupación esta población.
Como profesional docente una de las mejores técnicas para dar clases dinámicas es mostrándote positivo. Hazle saber al grupo de estudiantes que se encuentran en una etapa para disfrutar y que tú los acompañarás y lo ayudarás a que logren alcanzar su objetivo.
Pídeles a los alumnos, tras realizar algún examen o prueba que evalúen el desempeño de sus compañeros. Esto le permitirá darse cuenta de sus propias competencias, desarrollar empatía con tu figura como docente y detectar qué compañero puede estar necesitando ayuda.
Hemos abordado las estrategias para dar clases de manera dinámica, así como las actividades para iniciar una clase. Pero ¿cuáles son los beneficios de estas dinámicas? ¿De qué manera impactan en los estudiantes? En lo que sigue, cómo ayudan las ténicas para dar lases dinámicas en la adquisición de conocimientos y el desarrollo de competencias en los estudiantes.
La pedagogía ha resaltado el poder de la motivación en el aprendizaje, pero también en el compromiso de los estudiantes con él. Como hemos visto, los docentes no solo deben promover el involucramiento mediante preguntas, intervenciones u otras actividades, sino también a través de estrategias como la aplicación de herramientas tecnologías para gamificar las lecciones.
La premisa es siempre ir más allá de las metodologías tradicionales e incursionar en aquellas que promueven un ambiente positivo para la curiosidad en cualquier área del conocimiento. Se pueden utilizar dinámicas de aprendizaje individual o dinámicas grupales divertidas. El resultado esperado es la autorregulación y la metacognición.
Cada nivel formativo pretende dotar a los estudiantes de conocimientos teórico-prácticos cada vez más complejos. Sin estrategias dinámicas, los estudiantes podrían enfrentar situaciones de tedio, poca concentración o frustración al no sentir que avanzan en la comprensión de conceptos (por ejemplo, matemáticos). La intervención del docente como facilitador del aprendizaje es, en este sentido, fundamental para involucrar al aprendiz con el objeto de aprendizaje.
Un caso que ilustra esto son las dinámicas grupales: en ellas, cada estudiante comparte tanto sus dudas como sus conocimientos, lo que contribuye a la creación de un espacio propicio para incorporar nuevos conocimientos. No hay que olvidar más allá de la colaboración y las herramientas tecnológicas, el apoyo constante y la retroalimentación oportuna son necesarios.
Si bien las actividades individuales permiten a los estudiantes centrarse en sus propios procesos, las dinámicas colaborativas van un paso más allá, no solo porque facilitan compartir información, dudas y demás, sino también porque fortalecen otros campos y habilidades.
Así, en una clase dinámica que plantea el diálogo, el debate, los proyectos grupales y la argumentación (según la actividad), los estudiantes se enfrentan a la necesidad de expresar sus ideas con claridad, resolver problemas, escuchar atentamente a sus compañeros y colaborar para alcanzar resultados conjuntos como una monografía u otro tipo de proyecto. El docente pone a disposición de los estudiantes recursos y dinámicas que fomentan todo lo anterior.
Aunque aún hay brechas digitales que eliminar, muchos centros educativos cuentan con herramientas tecnológicas (computadoras, proyectores, salas de cómputo, entre otros) para formar a sus estudiantes en competencias que, hoy en día, son imprescindibles. Las plataformas educativas, los dispositivos electrónicos y las aplicaciones móviles son las vías idóneas para familiarizarlos con las nuevas tecnologías.
Es bien sabido que las nuevas generaciones son nativas digitales, pero es importante acercarlas a los usos pedagógicos, es decir, aprender a aprovechar las herramientas para obtener información de manera confiable. Ahora bien, las competencias digitales también están relacionadas con la utilización básica de ciertas herramientas, como los procesadores de texto.
Las técnicas para impartir clases de manera dinámica también tienen otro beneficio que pocas veces se menciona: la personalización del aprendizaje. Cada estudiante tiene necesidades específicas, dudas particulares y conocimientos previos determinados, lo que quiere decir que no todos aprenden al mismo ritmo ni tienen el mismo bagaje de base.
En este sentido, el docente observa, evalúa y actúa para personalizar el proceso de enseñanza-aprendizaje: las actividades para hacer en clase siempre tendrán de por medio la retroalimentación oportuna e inmediata. El aprendizaje basado en proyectos y el aula invertida, por ejemplo, allanan el camino para un mejor feedback, ya que permiten al docente conocer de primera mano cuáles son las necesidades de los estudiantes con respecto a cada tema o actividad pautados.
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