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En la actualidad, una de las disciplinas más estudiadas e investigadas en la educación es la implementación del aprendizaje colaborativo en el aula. Sin duda alguna, aportar nuevos conocimientos a los estudiantes es un reto diario para los docentes y más cuando se busca desarrollar las habilidades comunicativas (Soft skills) entre los educandos. Por ello, si quieres profundizar en esta temática puedes vincular las nuevas herramientas del aprendizaje significativo dentro de la educación inclusiva en los entornos virtuales como una opción propia de este tipo de aprendizaje.
El aprendizaje basado en la colaboración trata de un conjunto de actividades educativas que se realizan en la escuela entre pares estudiantiles, con el objetivo de alcanzar un aprendizaje significativo para ellos. Inclusive, este tipo de aprendizaje permite a los alumnos realizar interacciones psíquico-emocionales durante los trabajos colaborativos o cooperativos desde lo que es el preescolar hasta la universidad.
Para profundizar en esta metodología es necesario conocer todos los aspectos claves y características más resaltantes del aprendizaje colaborativo en el aula. Por eso, a continuación, te contamos todo acerca del aprendizaje colaborativo.
Las técnicas de aprendizaje colaborativo en el aula son las encargadas de promover el aprendizaje centrado en el alumno, basando el trabajo en pequeños grupos donde los estudiantes con diferentes habilidades, trabajan en conjunto para mejorar su entendimiento sobre un tema o materia.
Además, cada estudiante durante el ejercicio del aprendizaje colaborativo no sólo es responsable de su propio aprendizaje, sino también tienen el deber de ayudar a sus compañeros a aprender de forma correcta. Por lo general, estas actividades se llevan a cabo hasta que los miembros del grupo, logran completar exitosamente un trabajo u actividad.
Para comprender en qué se basa el aprendizaje colaborativo, es importante conocer los tipos que existen. Hasta la fecha se han identificado tres grupos según diferentes autores, los cuales son parte de las estrategias de aprendizaje colaborativo en el aula.
Los grupos bases son aquellos que tienen un largo alcance durante el aprendizaje colaborativo en el aula; es decir, son grupos de largo plazo que pueden durar todo el año escolar. Normalmente, son grupos heterogéneos que buscan brindar a cada uno de sus miembros ayuda y apoyo en cada problema o necesidad que surja en progreso académico.
El aprendizaje colaborativo formal ocurre en contextos educativos en los que se requieren planificaciones estructuradas como parte del proceso de enseñanza-aprendizaje y las evaluaciones, sobre todo, continuas. Los docentes, siguiendo el currículo, pueden establecer distintas actividades académicas, con el fin de trabajar dentro del grupo base.
Así, proponen actividades que permiten a los estudiantes participar de manera activa en la confección de un trabajo final (por ejemplo, un proyecto de investigación) o la participación en debates, diálogos, entre otros.
El aprendizaje colaborativo informal está exento de la supervisión docente, por lo que es espontáneo. Este tipo de grupo se establece a la hora de realizar actividades puntuales en el aula, puede durar desde minutos, hasta toda una clase. Puede llegar a ser incluso más fluido que la versión formal, ya que los miembros del equipo se asocian por afinidad e intereses comunes.
En ese sentido, el docente da las indicaciones para enfocar la atención del estudiante al material que se va a estudiar, asegurando que estén procesando cognitivamente el material.
Con la inclusión de la tecnología en la educación, el aprendizaje colaborativo también tiene lugar en entornos virtuales. Estas dinámicas son cada vez más comunes gracias a las plataformas educativas, cuyas funcionalidades han alcanzado grandes posibilidades. Junto con los foros, estos espacios permiten la integración de herramientas y aplicaciones online para el trabajo colaborativo. Un claro ejemplo es Google Classroom, que integra la suite de Google Workspace.
El aprendizaje colaborativo en el aula ofrece una amplia gama de beneficios para los estudiantes. A continuación, se presentan algunas de las principales ventajas del aprendizaje colaborativo en el aula:
En resumidas cuentas, las ventajas del aprendizaje colaborativo no deben ser subestimadas, ya que no solo potencia el proceso de adquisición de conocimientos, sino que también fortalece habilidades socioemocionales y prepara a los estudiantes para ser ciudadanos comprometidos y exitosos en un mundo interdependiente.
El aprendizaje colaborativo es una metodología educativa que promueve el trabajo en equipo, la interacción entre pares, el asumir responsabilidades y la construcción conjunta de conocimiento. A diferencia del aprendizaje individual, en el aprendizaje colaborativo los estudiantes se involucran de manera activa en procesos de diálogo, discusión y resolución de problemas en conjunto.
En este enfoque, se fomenta la participación equitativa de todos los miembros del grupo, quienes comparten ideas, conocimientos y experiencias para alcanzar metas comunes. El esfuerzo de cada miembro (donde cada uno aporta sus fortalezas y habilidades únicas), enriquece el proceso de aprendizaje y favorece el desarrollo de competencias sociales, como la comunicación efectiva, la empatía, el liderazgo y la colaboración.
Pero, ¿cuáles son los principios básicos o características del aprendizaje colaborativo?
Por otro lado, estos son los principales objetivos del aprendizaje colaborativo:
Fomentar el pensamiento crítico
Incentivar el desarrollo de habilidades sociales
Promover el aprendizaje activo
Mejorar las habilidades lingüísticas
Incrementar el rendimiento académico
Promover la diversidad y la inclusión
Favorecer una mejor retención de contenidos
Desarrollar habilidades de comunicación
Desarrollar habilidades de negociación
Promover la toma de decisiones
Como te mencionamos anteriormente, el aprendizaje colaborativo se centra en el planteamiento de actividades, las cuales deben ser desarrolladas por un grupo de alumnos. Por eso, es necesario que los docentes sepan cómo establecer y gestionar grupos de aprendizaje.
De este modo, los estudiantes pueden optar por diferentes ventajas para desarrollar competencias, habilidades y fortalecer sus habilidades intrapersonales. Por otro lado, este es un método de la educación inclusiva, la cual permite integrar a todos los estudiantes en un grupo sin distinción alguna.
Aquí podrás visualizar los mejores consejos para introducir el aprendizaje colaborativo en el aula.
Establecer las metas y objetivos principales de la actividad.
Organizar a los alumnos por equipo, teniendo en cuenta sus habilidades y conocimientos.
Promover el respeto y la educación.
El docente debe supervisar y guiar a los grupos.
Poner en práctica metodologías variadas.
Generar debates.
Hacer uso correcto de las Tics.
Identificar las acciones necesarias y el reparto de ideas.
Contrastar ideas durante el aprendizaje colaborativo en el aula.
Crear y otorgar herramientas de autoevaluación.
Existen varios autores que tratan sobre este tema, pero para Guitert y Pérez-Mateo (2013) “el trabajo colaborativo en entornos virtuales es una labor cualitativamente mejor que el planteado por los esquemas de organización tradicionales”. Así pues, el aprendizaje colaborativo en el aula virtual genera oportunidades innovadoras en pro de la colaboración, la comunicación, la interacción y la construcción de conocimiento en colectivo; pues propicia múltiples posibilidades para aprender y trabajar en equipo.
El aprendizaje cooperativo por ejemplo, se aborda con el seguimiento del progreso de los alumnos, tanto a nivel individual como grupal; además del registro de diferentes evidencias y resultados de actividades de autoevaluación y coevaluación; más las estadísticas de ingresos y participaciones. Inclusive, en las escuelas mexicanas se analiza la cantidad de "clics" dados, el uso de herramientas de comunicación y el tiempo invertido en cada ingreso.
Uno de los ejemplos más emblemáticos en el aprendizaje colaborativo en el aula es los que se generan con el acceso a contenidos de aprendizaje por medio de diferentes aplicaciones, programas y herramientas tecnológicas propias de gestión de contenido; tales como libros digitales, glosarios interactivos o bases de datos.
En este cuadro, se presentan las estrategias y las actividades propuestas para llevarlas a cabo.
Estrategias | Actividades propuestas |
---|---|
Debates |
Los debates resaltan por fomentar el pensamiento crítico. Los estudiantes deben exponer sus posturas con respecto a determinados temas, lo que requiere argumentos sólidos y evidencias confiables. Así, cada estudiante tiene la oportunidad de exponer sus ideas y de recibir retroalimentación de sus compañeros. Además, se potencian las habilidades de investigación y comunicación. |
Proyectos |
Los proyectos colaborativos involucran a todos los integrantes del grupo. Estos proyectos pueden abarcar áreas como las ciencias u otras actividades prácticas enmarcadas en asignaturas de lengua, por ejemplo. La investigación grupal es una herramienta valiosa para promover aprendizajes transversales como la búsqueda de bibliografía, la redacción de un texto y la presentación oral de los resultados de la investigación. Estos, de hecho, solo son posibles gracias al involucramiento de los estudiantes, quienes comparten una responsabilidad. |
Estudio |
Los grupos de estudio se basan en la colaboración para la internalización de conceptos complejos. Estos grupos de estudio tienen lugar fuera de clase y, en casi todos los casos, se organizan de manera informal. La participación de los estudiantes es voluntaria y se caracteriza por la autonomía, el diálogo y la confianza. Los docentes, en este sentido, pueden incentivar la formación de estos grupos para hacer que el aprendizaje sea significativo. |
Juego de rol |
Los juegos de rol involucran a los estudiantes en procesos de planificación. Esta estrategia busca que los estudiantes no solo realicen performances sobre personajes o situaciones, sino que también planifiquen, se integren y tomen decisiones en grupo. La comunicación es la base de este juego, que permite el desarrollo de habilidades sociales en contextos complejos y reales. |
En conclusión, el aprendizaje colaborativo en el aula es esencial para lograr un aprendizaje significativo en los estudiantes. Además, esta ofrece muchos beneficios y ventajas tanto en lo académico, como en las relaciones intrapersonales, las cuales preparan al estudiante para el futuro.
Dentro de las posibilidades del docente, puede optar por las siguientes recomendaciones:
Gracias al aprendizaje colaborativo en el aula, los estudiantes pueden interiorizar un modo de trabajar y estudiar, con la finalidad de transformarlo en una actividad para que les sea reconfortante más allá de la vida de estudiantes, para que les sirva para en la cotidianidad.
¿El aprendizaje colaborativo y cooperativo son lo mismo? ¡NO! Aunque comparten muchos aspectos, los objetivos y las técnicas de aprendizaje cooperativo son diferentes a las del aprendizaje colaborativo. Si quieres conocer más sobre la metodología de aprendizaje cooperativo y sus diferencias con respecto al colaborativo, sigue leyendo.
El aprendizaje cooperativo es un conjunto de procedimientos de enseñanza cuyo eje central parte de organizar las clases en pequeños grupos de estudiantes mixtos y heterogéneos, donde cada participante debe trabajar de forma coordinada y colaborativa para concretar el cumplimiento de ciertos objetivos académicos. Así, bajo esta metodología, el profesor participa en el aprendizaje colaborativo, como un facilitador entre el contenido para el aprendizaje y las actividades colaborativas que debe realizar el alumno.
El aprendizaje colaborativo y cooperativo se diferencian en el aspecto que determina la naturaleza de las actividades. Esto es, mientras que la cooperación implica asignar roles específicos a cada miembro del equipo, la colaboración tiende a ser mucho más simétrica, ya que los estudiantes son agentes colectivos. En este sentido, el aprendizaje colaborativo incide en tareas individualizadas que, en su conjunto, permiten la confección de, por ejemplo, una presentación o un proyecto.
Los dos enfoques de aprendizaje se basan en el trabajo en equipo, pero presentan diferencias básicas:
Las instituciones educativas pueden elegir entre distintos métodos de enseñanza-aprendizaje. Uno de los más comunes, como hemos visto, es el aprendizaje colaborativo en el aula, pero no es el único. A continuación, te presentamos qué es el aprendizaje individual y cuáles son sus características y diferencias con el aprendizaje colaborativo.
Por un lado, el aprendizaje individual es aquel que se centra en el progreso personal de cada estudiante, respetando su propio ritmo y fomentando su autonomía y autodisciplina. Es útil para tareas que exigen concentración y reflexión y permite la personalización del aprendizaje. Por otro lado, el aprendizaje colaborativo es el que se basa en la interacción entre estudiantes para resolver problemas y construir conocimientos. Es útil para tareas que conlleven discusión y explicación y suele motivar más a los estudiantes.
Ninguno de ellos es mejor que otro, ¡solo son distintos! De hecho, lo ideal puede ser combinar el aprendizaje individual y el aprendizaje colaborativo dependiendo de la materia, de las metodologías o de los objetivos a conseguir.
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