Índice
Hoy más que nunca, cuidar nuestra salud también implica mirar con lupa lo que ocurre detrás de una pantalla. En Euroinnova, en conmemoración por el Día Mundial de la Salud, ponemos el foco en un fenómeno silencioso pero cada vez más extendido: el impacto de las redes sociales en nuestra autoestima.
Vivimos en la era del filtro, del “like” y de la edición. Una época en la que la imagen ha pasado a ser casi más importante que la experiencia. Y aunque las redes sociales han traído avances en comunicación, conexión y visibilidad, también han abierto la puerta a una peligrosa distorsión: la de nuestra propia percepción.
Ya lo comentaba Violeta Acedo en su entrevista en Euroinnova Play:
“Creo que es un tema muy importante al que no se le da la relevancia que merece. En esta cultura de comparación orientada a la derrota, las redes sociales muestran a chicos y chicas con cuerpos y vidas perfectas, ¿Cómo va a hacer esto que las personas crezcan con una autoestima sana?”
Los filtros y las herramientas de edición de fotos están al alcance de cualquiera. Unos cuantos toques y, de pronto, desaparecen las ojeras, se afina la nariz, se agranda la sonrisa. Pero, lo que parece inofensivo, puede tener efectos muy reales. Modificar de forma constante nuestra apariencia genera una desconexión con quiénes somos realmente. La imagen publicada no representa nuestra versión natural, sino una versión perfeccionada que, con el tiempo, puede convertirse en el único yo aceptado.
Un estudio reciente de Dove, dentro de su Proyecto de Autoestima, refleja una realidad preocupante: el 69% de las mujeres jóvenes intentan ocultar o cambiar alguna parte de su cuerpo antes de publicar una foto en redes. Y no es algo puntual: se hacen hasta 14 selfies antes de elegir uno.
Pero no acaba ahí. El 72% de las niñas de tan solo 13 años ya usa filtros o aplicaciones de retoque. Un dato alarmante que muestra cómo la presión estética está calando cada vez a edades más tempranas.
Desde la psicología se reconoce que compararse con los demás no siempre es negativo. Puede ser, de hecho, una fuente de inspiración. El problema surge cuando esta comparación se vuelve constante, inconsciente y siempre en desventaja.
“Las personas que viven inmersas en las redes sociales viendo cómo el resto de la gente tiene una vida perfecta, cosa que tampoco es real, se comparan porque no tienen esa vida. Surgen las preguntas de ¿Qué estoy haciendo con mi vida?, ¿por qué yo no puedo tener eso?” comenta Violeta Acedo en su entrevista Autoestima: Aumenta tu Confianza y alcanza tus Metas.
Al observar una y otra vez cuerpos, vidas y sonrisas aparentemente perfectas, el efecto es demoledor: se instala la idea de que no somos suficientes. Sentir que tu vida es aburrida, evitar publicar por miedo al rechazo, o depender emocionalmente del número de “likes” recibidos son solo algunos síntomas de cómo las redes afectan a nuestra autoestima.
Y no hace falta pasar horas conectados para sentir su influencia. La simple exposición diaria —inevitable para el 98,9% de los adolescentes con cuenta activa en Instagram, TikTok o X— basta para moldear la forma en que nos valoramos a nosotros mismos.
Cuando los halagos solo llegan al publicar una imagen retocada, nuestra valía empieza a depender de la validación externa. Nos sentimos bien si gustamos. Nos sentimos mal si no conseguimos interacción. Poco a poco, el autoconocimiento y la aceptación quedan en segundo plano.
“Vivimos total y completamente inmersos en las redes sociales. Son muy buenas para algunas cosas, pero muy malas para el desarrollo de la autoestima” afirma Violeta Acedo.
El problema de fondo no es solo estético: es emocional. Porque detrás de cada selfie perfecta puede haber una persona que no se siente suficiente, que se compara, que edita hasta desaparecer. Y eso, a largo plazo, mina la salud mental.
En Euroinnova, conmemorando el Día Mundial de la Salud, hemos querido poner el foco en cómo las redes sociales pueden influir silenciosamente en nuestra salud mental y emocional. Porque si de salud se trata, cuidar nuestra mente es igual de importante que cuidar nuestro cuerpo.
También te puede interesar:
¡Muchas gracias!
Hemos recibido correctamente tus datos. En breve nos pondremos en contacto contigo.