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Las vitaminas tienen la consideración de micronutrientes esenciales para el desarrollo y el funcionamiento del organismo. Los alimentos que las contienen atraviesan un proceso mecánico y químico en el tracto gastrointestinal que facilita la liberación y la absorción de estos micronutrientes.
Existen diferentes tipos de vitaminas y todos tienen un papel destacado en el funcionamiento habitual de las células, en su crecimiento y en su desarrollo, aunque no aportan energía. La clasificación de las vitaminas depende de su solubilidad, por lo que se diferencian en vitaminas hidrosolubles y liposolubles. Se conocen 13 vitaminas esenciales y cada una cumple una función dentro del organismo; por ello, su carencia puede derivar en problemas de salud. ¿Quieres saber más sobre la clasificación de las vitaminas? Continúa leyendo.

En edades tempranas, es necesario que los niños y las niñas reciban vitaminas y otros nutrientes para lograr un desarrollo saludable en los ámbitos cognitivo, físico, social y emocional. Los profesionales de las áreas de pediatría y nutrición pueden contribuir a prevenir y abordar problemas como la obesidad infantil o el sobrepeso.
Las vitaminas son compuestos orgánicos que no comparten una misma estructura molecular y se categorizan dentro del grupo de los micronutrientes o nutrientes no energéticos. En otras palabras, las vitaminas no aportan energía, ya que esta no es su función, pero el organismo las necesita en cantidades pequeñas.
La carencia de determinadas vitaminas puede favorecer la aparición de trastornos específicos, como algunas formas de anemia. Un aporte adecuado contribuye al funcionamiento normal del organismo.
Dentro de la clasificación de las vitaminas, el organismo no produce muchas de ellas en cantidades suficientes para cubrir sus necesidades. Por ello, es indispensable incorporarlas mediante la ingesta de alimentos que contienen estos micronutrientes.
Para entender cómo se clasifican las vitaminas, es esencial conocer su división más habitual. En concreto, la clasificación de las vitaminas establece dos grandes grupos según su solubilidad, una característica que influye en su absorción, almacenamiento y eliminación.
Las vitaminas liposolubles son aquellas que se disuelven en grasa y no en agua. Se absorben junto con las grasas de la dieta y se transportan por el organismo asociadas a compuestos grasos.
Las vitaminas liposolubles pueden almacenarse en el hígado y en el tejido graso. Por este motivo, un consumo excesivo y mantenido, especialmente mediante suplementos, puede favorecer su acumulación y provocar toxicidad.
A su vez, es importante hablar de la clasificación de las vitaminas liposolubles, que es la siguiente:
Vitamina A: contribuye al mantenimiento de la visión, incluida la visión en condiciones de poca luz, y participa en el crecimiento y el desarrollo de las células y los tejidos corporales.
Vitamina D: contribuye a que el intestino absorba el calcio y el fósforo y ayuda a mantener concentraciones adecuadas de calcio en la sangre. También interviene en el mantenimiento de los huesos y los dientes. El organismo puede producirla cuando la piel se expone a la luz solar.
Vitamina K: participa en la producción de proteínas necesarias para la coagulación de la sangre y contribuye al mantenimiento de los huesos.
Vitamina E: actúa como antioxidante y ayuda a proteger las células frente al daño causado por los radicales libres.
Tabla de vitaminas liposolubles
| Vitamina | Alimentos donde se encuentra |
|---|---|
| A | Hígado, zanahoria, espinacas, yema de huevo, leche |
| D | Pescado azul, yema de huevo, hígado, alimentos fortificados |
| E | Aceites vegetales, frutos secos, semillas, espinacas |
| K | Vegetales de hoja verde, brócoli, hígado, alimentos fermentados |
El otro gran grupo es el de las vitaminas hidrosolubles. Las vitaminas hidrosolubles se disuelven en agua y, en general, no se almacenan en grandes cantidades en el organismo.
El exceso de muchas de estas vitaminas se elimina principalmente por medio de la orina, por lo que deben incorporarse con regularidad y en cantidades adecuadas. La vitamina B12 es una excepción parcial, ya que el organismo puede almacenarla durante un periodo prolongado.
La clasificación de las vitaminas hidrosolubles es la siguiente:
Vitaminas del complejo B: están relacionadas con el aprovechamiento de la energía de los alimentos y cumplen funciones importantes en el metabolismo. Forman parte de este grupo las vitaminas B1, B2, B3, B5, B6, B7, B9 y B12.
Vitamina C o ácido ascórbico: desempeña un papel destacado en la formación del colágeno y en la cicatrización de las heridas. También mejora la absorción del hierro presente en los alimentos de origen vegetal y contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario.
Algunas fuentes alimenticias de las vitaminas hidrosolubles son las frutas, como los cítricos, las fresas o los kiwis; las verduras y hortalizas, como el brócoli, las coles de Bruselas o el repollo; y otros alimentos, como las legumbres, el hígado, los productos lácteos, los mariscos o la yema de huevo.
Tabla de vitaminas hidrosolubles
| Vitamina | Alimentos donde se encuentra |
|---|---|
| B1 | Cereales integrales, carne de cerdo, legumbres |
| B2 | Lácteos, huevos, vegetales verdes, hígado |
| B3 | Carne, pescado, frutos secos, cereales integrales |
| B5 | Pollo, brócoli, aguacate, champiñones |
| B6 | Plátano, atún, pollo, patatas |
| B7 | Huevos, frutos secos, soja, cereales integrales |
| B9 | Hortalizas de hoja verde, legumbres, cítricos |
| B12 | Carne, pescado, marisco, huevos, productos lácteos |
| C | Frutas cítricas, kiwi, fresas, pimientos, tomate |
Ahora que ya conoces cuál es la clasificación de las vitaminas, es probable que sepas responder a dudas frecuentes, como cuáles son las vitaminas liposolubles, si la vitamina C es liposoluble o hidrosoluble o si la vitamina A es liposoluble o hidrosoluble.
Existen muchos alimentos que aportan vitaminas al organismo. Su color puede servir como orientación sobre algunos de sus pigmentos y nutrientes, aunque no permite determinar por sí solo todas las vitaminas que contienen. Por ello, es recomendable incluir alimentos de distintos colores:
Verde: las frutas y hortalizas verdes pueden aportar vitaminas A, C y K, así como folato. Por ejemplo, espinacas, acelgas, lechuga o brócoli.
Rojo: las frutas y hortalizas rojas pueden aportar vitamina C y carotenoides que el organismo puede transformar en vitamina A. Por ejemplo, pimiento rojo, cereza o sandía.
Amarillo y naranja: suelen aportar vitamina C y carotenoides con actividad de provitamina A. Por ejemplo, calabaza, zanahoria, piña, limón o plátano.
Azul o morado: pueden aportar distintas vitaminas, entre ellas C o K según el alimento. Por ejemplo, uvas, repollo morado o berenjena.
Blanco: pueden aportar vitaminas del complejo B o vitamina C, según el alimento. Por ejemplo, ajo, cebolla o patata.
Si quieres seguir conociendo de qué están formadas las vitaminas o de qué están compuestas, quizás te interese leer sobre:
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